InicioFabricación de Aceite de OlivaAceite de oliva en el cristianismo: Aspectos que debes saber

Aceite de oliva en el cristianismo: Aspectos que debes saber

Los consumidores habituales de aceite de oliva normalmente lo aprecian por sus propiedades culinarias, como lo atestiguan la multitud de recetas de la dieta mediterránea que lo incluyen.

También existe, aunque en menor medida, quien lo busca por sus usos medicinales. Pero no hay que olvidar que el zumo de aceitunas fue usado primeramente con propósitos religiosos.

Si bien es cierto que muchas religiones de esta parte del mundo lo han utilizado, es en el cristianismo en el cual logró mayor relevancia. En la biblia se puede ver reflejada su mención alrededor de 140 veces, mientras que del olivo se hace referencia en unas 100 ocasiones.

El uso del aceite de oliva en rituales religiosos, proviene de prácticas paganas que anteceden al cristianismo. Los sacerdotes egipcios ungían con este a las estatuas de los dioses para purificarlas y asearlas. En la religión griega y romana usaban este aceite como ofrenda y sacrificio para los dioses.

Otro hecho curioso es que el término “aceite” tiene el mismo significado de la palabra óleo, que proviene de la palabra latina “oleum”, de modo que el aceite de oliva sólo se empleaba en la pintura para diluir los pigmentos y pintar óleos, y hasta el día de hoy en los sacramentos de la iglesia católica.

Por ello mencionaremos la trascendencia del aceite de oliva en el cristianismo, haciendo referencia a la utilización de este producto en los tiempos antiguos y en los actuales.

El olivo en el mundo cristiano antiguo

Las raíces del cristianismo se encuentran explicadas en el Antiguo Testamento de la Biblia, y en numerosos pasajes se expone al olivo. Claro que en el Nuevo Testamento también se le menciona, pero su relación con los personajes de la Deidad se evidencia mejor allí.

El árbol de olivo es considerado un símbolo de paz y reconciliación entre Dios y los hombres; esto se explica con la presencia de la paloma que lleva una ramita de olivo a Noé en el arca, como prueba de la culminación del Diluvio Universal.

En el caso de Jesús de Nazaret, en el momento que entra en Jerusalén, el pueblo judío le recibe con ramas de olivo. Se trata de una tradición que continúa llevándose a cabo actualmente, siendo recordada cada Domingo de Ramos.

No podíamos olvidar el momento de la Pasión y muerte de Jesús, que se relaciona con el hecho de que éste es apresado mientras se encontraba orando en el Huerto de los Olivos, llamado también Gethsemani, que del hebreo se traduce como “prensa de aceite”.

De acuerdo a la liturgia cristiana este huerto es el lugar de la redención, pues en ese momento Jesús entiende sobre el sacrificio que debe realizar, ya que el Padre se encuentra a su lado. Es de esta manera que Jesús acepta su pasión y toma ese camino de obediencia.

El aceite de oliva como símbolo del cristianismo

En numerosas citas bíblicas hay evidencia de que el aceite de oliva es uno los símbolos más importantes dentro del cristianismo, conjuntamente con el agua, el vino y el pan. Sin embargo, una de las primeras veces en que se menciona al zumo de aceitunas es en el libro de Éxodo.

La mención tiene que ver con la preparación del aceite de la unción santa, en la que se tenían que utilizar otros ingredientes además del aceite de oliva, siendo algunos de ellos la canela, la mirra y la acacia. Con ese aceite se ungieron los primeros sacerdotes durante el peregrinaje del desierto.

Dios, a través de la ley muestra a Moisés que ese aceite se derramaría por todas las generaciones, bajo ciertas especificaciones.Este aceite dotaría de autoridad, responsabilidad y gloria a los sacerdotes. Estos honores se otorgarían luego a jueces y reyes confirmándoles el poder y la fuerza de Dios.

La tradición de ungir a los monarcas fue retomada en la edad media por los reyes francos, llamando a la ceremonia “consagración”. En ese entonces el aceite de oliva se almacenaba en una “ampolla sagrada”, que según cierta leyenda fue traída por un ángel durante el bautizo del rey Clodoveo.

Igualmente este aceite simboliza la sanación de las enfermedades, y es por esta razón que se implementaba como elemento de curación durante las ceremonias celebradas dentro de las catacumbas cristianas.

El aceite de oliva y la iglesia católica

De la misma manera que el aceite de oliva se usaba para ungir a las autoridades de tiempos bíblicos, en la Iglesia Católica se utiliza para ungir a santos y papas. A los cristianos, se les signa con aceite para revelar su condición de dignidad u otorgarle algún sacramento.

En la liturgia católica, el aceite de oliva simboliza la Gracia divina, representando así la paz, la gloria, la purificación y la abundancia. En el caso de la misa Crismal, donde se consagra el Crisma o aceite consagrado, forma parte de las ceremonias cristianas en las que se da suma relevancia a este aceite.

Esta misa, en lugar de realizarse el Jueves Santo, se adelanta y lleva a cabo el Martes Santo. En ella se bendice el óleo de los enfermos y el de quienes se van a bautizar. Con el crisma (óleo consagrado) se unge a los nuevos bautizados y se signa a quienes reciben el sacramento de la Confirmación.

El Crisma se perfuma previamente con fragancias, emulando el aceite que aparece en el libro de Éxodo. El óleo de los enfermos tiene como finalidad aliviar las dolencias del cuerpo y del alma, erradicando el mal y consiguiendo así el perdón de los pecados.

Por medio de este aceite se ejecuta el Sacramento de la unción de los enfermos, siendo aplicado a quienes encuentren aquejados por enfermedades graves. Un sacerdote unge a las personas en la frente y las manos con aceite bendecido, pronunciando una oración especial.

La misa correspondiente tiene una especial relevancia entre los fieles cristianos, dándoles la oportunidad de participar, constituyendo una representación importante entre los ritos de la Iglesia Católica.

Otros aspectos importantes

Existe un tercer oleo que se emplea en otros ritos de la iglesia católica, llamado el “Óleo de los catecúmenos”. Este aceite se destina a los actos de exorcismo, con los que se pretende alejar al cristiano del mal y el pecado.

El óleo de los catecúmenos también se utiliza en la ordenación sacerdotal para el servicio divino y en la consagración de los reyes. Con este aceite se prepara a los que serán bautizados para el rito, exorcizándolos para que finalmente renazcan en el amor de Cristo.

De todo esto podemos entender que el aceite de oliva no solo es excelente para disminuir los males del cuerpo, sino que es una excelente materia para elaborar los oleos sagrados, empleados para la unción y demás ritos.

La razón principal de toda esta importancia es histórica y geográfica; las tierras que rodean al mar mediterráneo son, a un mismo tiempo, la cuna de la civilización y de las principales religiones del mundo occidental.

Y es justamente aquí que el aceite de oliva se convirtió en un producto ampliamente disponible, debido a los lazos comerciales entre los pueblos.

Claro que existen personas que lo emplean como ungüento, pero eso ya es otra historia. Por lo demás, al zumo de aceitunas se le considera el “aceite de los dioses”, y no nos imaginamos que se utilicen otros aceites diferentes al de oliva para estos propósitos.

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